La República Democrática del Congo ha caído víctima de los rebeldes, los cuales utilizan los ingresos que obtienen de la explotación minera ilegal para comprar armas y alimentar así el conflicto.Además, el gobierno congoleño ha establecido un régimen militar totalmente corrupto y represivo en todo el país, y sobretodo en las zonas mineras para proteger sus "Intereses Nacionales".
La población local raras veces ve algún provecho, estando sometida al desastre medioambiental y a una violación sistemática de los derechos humanos tanto por parte de los grupos rebeldes como por el propio ejército regular.
Estos países, ricos en minerales tales como cobalto, coltán, oro, casiterita o cobre se ven afectados a menudo por la corrupción, la represión, el autoritarismo, la militarización y la guerra civil.
Los grupos rebeldes, gobiernos y las compañías mineras explotan los recursos mineros a la vez que alimentan conflictos civiles e interestatales mientras compiten por el control de las riquezas.
Mientras estos actores obtienen millones de dólares al año, los trabajadores de minas de oro como esta, arriesgan sus vidas a diario para extraer este metal precioso a cambio de una ridícula compensación económica.
La imágenes de este reportaje han sido obtenidas en una de las muchas minas de oro que hay en la provincia de Kivu Sur, al este del Congo.
Las minas del conflicto
